Certificaciones

La certificación PMP y la Norma ISO 21500, Directrices para la dirección y gestión de proyectos

por certificacionpm

El pasado lunes, 6 de mayo, tuve la oportunidad de presentar las claves de la certificación PMP y su vínculo con la nueva UNE-ISO 21500:2013 Directrices para la dirección y gestión de proyectos. La audiencia no pudo ser mejor y el entorno excepcional, el Colegio de Ingenieros de San Sebastián.

J. Ignacio Garbizu, Decano del Colegio de Ingenieros; Claudia Alcelay, Gerente de la empresa [certificacionpm](http://www.www.certificacionpm.com) y Javier Zulaica, Director-Gerente del Colegio de Ingenieros

J. Ignacio Garbizu, Decano del Colegio de Ingenieros; Claudia Alcelay, Gerente de la empresa certificacionpm y Javier Zulaica, Director-Gerente del Colegio de Ingenieros

La conclusión que pudimos sacar de esta jornada, altamente participativa fue que la certificación sigue despertando mucho interés tanto a nivel particular como a nivel empresarial.

  • A nivel particular, la posibilidad de capitalizar el conocimiento en dirección de proyectos gracias a un estándar internacionalmente reconocido ofrece garantías de crecimiento profesional, de poder entrar a formar parte de equipos multidisciplinares o internacionales. Estar certificado se percibe también como un camino hacia la excelencia profesional.

  • A nivel empresarial, las certificaciones suponen un factor de competitividad empresarial que permite la sistematización de los procesos, lo que redunda en la eficiencia, en el ahorro de tiempos, recursos, duplicidades y costes. Dentro de procesos de mejora continua, para las empresas comienza a ser un elemento diferenciador contar en sus equipos con profesionales certificados PMP.

Respecto a la Norma ISO 21500 y a pesar de los avances que se han constatado desde su publicación el 1 de septiembre de 2012, en estos momentos el proceso de certificación y auditoría permite vislumbrar grandes oportunidades al respecto pero también ciertas incertidumbres que esperamos se vayan despejando en los próximos meses.

  • Dentro de la oportunidades destacan la posibilidad que se presenta en este momento crucial y de contexto económico singular, de analizar el grado de madurez empresarial de nuestras organizaciones para, a partir de él, poder proyectar el tipo de empresa que queremos a futuro, su estructura, cultura, sus modelos de buenas prácticas o sus dinámicas de trabajo. La Norma nos aporta ese contexto, el punto de partida y la dirección hacia la que deben tender las empresas en su camino a la excelencia. El hecho de que la norma ISO 21500 se integre con otras normas como las ISO 9000, es reflejo también de un elevado grado de uniformidad y consenso al respecto.

  • Dentro de los interrogantes que plantea la Norma a día de hoy encontramos la disyuntiva de si dicha Norma certifica proyectos o empresas o el hecho de que la norma define el qué pero no el cómo. Sus apenas 40 páginas de desarrollo toman como base el PMBOK 5ª edición, por lo que a pesar de la relativa indefinición actual, el hecho de conocer el PMBOK y de estar certificados son un elemento de garantía en su desarrollo.

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