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Dirección líquida de proyectos

por certificacionpm

Hace un tiempo que reflexiono sobre cómo aplicar el concepto de gestión líquida a la dirección de proyectos y más concretamente a la gestión de empresas proyectizadas.

El concepto de modernidad líquida ya lo expuso el célebre sociólogo Zygmunt Bauman en 2002 y aunque su reflexión apunta más a la teoría política me quedo con su idea de que las organizaciones sólidas están llegando a su fin.

La gestión líquida hace precisamente referencia a una forma de dirigir que garantiza flexibilidad, movilidad, nos permite construir equipos ad-hoc y buscar los mejores profesionales para cada proyecto. Estamos en un contexto en que cada vez más las empresas trabajamos por proyectos y esta oportunidad que nos brinda esta forma de entender la organización es precisamente uno de sus puntos fuertes. Es más, en términos de dirección de proyectos, esta visión nos permite ir articulando las necesidades de la empresa y sus objetivos según situaciones concretas, proyectos concretos y clientes concretos.

Gestionar el talento, liderar equipos y generar compromisos son un reto al que nos enfrentamos día a día, más si cabe en este contexto líquido en el que se nos exige un aprendizaje constante y una dirección de proyectos también “líquida”.